Monthly Archive for December, 2008

El último del año

Para acabar el año, nada mejor que comunicaros que he logrado, ¡por fin! desarmar el rompecabezas del que os hablo unas líneas más abajo. Es fácil: una de las piezas se desliza y el resto de la esfera se desmorona por si sola. Sin mandos, ni pilas ni nada. Montarlo ha sido más simple aún. Creo que he tardado quince segundos. 

Bon any a tots!

Navidad

Lo bueno que tiene la Navidad es el mensaje que suele reinar entre todos: paz, amor… Lo malo que tiene es que no nos lo creemos ni nosotros. Más que Navidad, debería llamarse Noverdad.

Puzzle

Mi sobrino Bernat (Bernard, siempre lo olvido), me regala un puzzle esférico, el de la foto. Es muy divertido. Creo. Lo recibí el día 26 pero no pude dedicarle demasiada atención. Ayer, por fin, dediqué toda la jornada a estudiar su funcionamiento e intentar resolverlo. Sin demasiado éxito. Aún. Hoy, aprovechando el mal tiempo, me quedaré en casa y seguro, seguro, que lo logro. Vamos, me quedo sin comer si es preciso, pero lo voy a solucionar. De hoy no pasa que lo desmonte.

Indochine (II)

Fa uns dies escrivia del restaurant Indochine Ly Leap. Oblidava dir que és amic, i per tant la meva opinió es pot titllar de parcial. Per això, avui només posaré uns enllaços que parlen d’aquest local: El Periódico, Wines and the city i iCat FM

De madre

Lo mío con las palabras debe venir de madre. Ella las suelta así, como quien no quiere la cosa. Dice hoy, en mitad de la comida de Sant Esteve (En Catalunya se celebra también, así se aprovechan las sobras), que para Año Nuevo ha pensado comprar unos pesebres, que están muy bien de precio. Primeo he imaginado lo que sería comerme la figurita del niño Jesús. Supongo que de mazapán. Después he adivinado que lo que quiere decir mi santa madre es que comeremos percebes.

Pues eso, o he heredado este “don” o lo he conseguido siendo muy perceberante. A veces pienso incluso que he sido un percebe errante.

Por cierto. Perceberrancia será constancia a la hora de comer estos cotizados mariscos aunque estén en mal estado.

L’amic

L’amic invisible fa servir al títol del seu blos una paraula invesable. I fins el dia 6 no penso dis res més.

En català, també

Com a Catalunya, els preus pugen encara més que a la resta d’Espanya (sí, encara més) el verb del qual parlem al post anterior, multriplicar, no és suficient. Per sort, en tenim un de nou. Moltriplicar, que significa multiplicar el triple moltes vegades.

Aritmética y gramática

A veces, la aritmética y la gramática, asociadas, solucionan problemas de lenguaje. Me explico. Inventamos un verbo nuevo: multriplicar. Como su nombre indica es multiplicar por lo que sea y a su vez, volverlo a multiplicar por tres. Pongamos un ejemplo. Para decir: el precio del pan se ha multiplicado por doce en lo últimos treinta años, ahora basta con decir lo siguiente: el precio del pan se ha multriplicado por cuatro (y a su vez por tres). Como veréis, queridísimos amigos políticos, es una trampa lingüística que oculta el desmesurado aumento del precio de los alimentos y otros artículos imprescindibles para el hombre. Incluso para la mujer, aunque ya se sabe que la fortaleza de las mujeres las hace inmunes a muchas carencias.

Estoy, pues, por patentar este verbo y cederlo, previo pago, al mejor impostor, sea de la ideología que sea. Quiero decir, al mejor postor. De administrador de mis derechos de autor pienso nombrar, por supuesto, a Ramoncín. Creo que es ideal para el cargo

Josep Pons

Vaig rebre l’altre dia un exemplar del llibre que recull la trajectòria de l’estilista Josep Pons. Una il·lusió feta realitat, es diu. I deu ser cert. Conec poques persones tan enamorades de la seva feina. Feina, amics, Barça i família (no per aquest ordre, naturalment) formen la base sobre la qual es sustenta el projecte vital del Josep. El llibre reflexa una mínima part de la seva vida. És impossible abastar-ho tot en unes poques pàgines. Vaig repassar-les apresuradament. Celebràvem els 77 anys de ma mare i no tenia massa temps. El llegiré amb més calma aquests dies. Fullejar-lo era Continue reading ‘Josep Pons’

Se fue sin pagar

Leo en ABC (”a beces” lo leo) que han encontrado al gastrónomo que desapareció este verano después de cenar en el Bulli. Aquí podéis leer la noticia). Explican que pidió la cuenta y que ya no volvió. Tanto misterio y al final resulta que se fue sin pagar. No me extraña. Cuando fui yo, y hace años, me costó una cena para dos más de 50.000 pesetas, aún no existían los euros.